

La dupla actoral perfecta bajo la dirección de un director claramente imperfecto se traduce irremediablemente en un frustrante fiasco casi imperdonable. ‘Righteous Kill’ es un insufrible film que desde un principio es posible predecir de forma irrisoria, donde la deplorable dirección de Jon Avnet se respira en cada malograda escena. Al parecer, Avnet repara en cuán predecible es el guión de Russell Gewirtz, por lo que dispone de todo su talento para sorprendernos con un ridículo desenlace que pretende dejar aturdido al espectador, pero que sólo lo nos hace pasar vergüenza. Lamentable y casi ausente es la actuación de Al Pacino, y aunque Robert Deniro no está mal del todo, no sorprende como acostumbraba hacerlo bajo el lente de directores más experimentados. En resumidas cuentas una película para olvidar. Lo que pretendía ser un intento por demostrar que los clásicos del cine aun estaban en forma, nos termina por convencer de que ya se han quedado en el pasado. Por lo menos aun nos queda Jack Nicholson. ¿O no?


















Es una lástima que se hayan juntado para hacer una película tan refome.